McDonalds, quedándose tarde
La agencia DDB, Auckland, New Zealand, siempre ha mostrado la calidad de sus spots no hay duda alguna, todos sabemos que ahora las marcas quieren y pretenden llegar al corazón de los consumidores usando las olimpiadas como un refuerzo psicológico de nacionalismo, si incluyes niños la combinación podría ser casi perfecta, sólo falta una pequeña dosis del amor de un padre en el mismo spot y Voilà!, tienes un spot que todos comparten en Facebook y Twitter inclusive se lo envías a tu mamá para que llore contigo, pero, hay un gran pero, si no lo saben hacer les va a salir como este comercial de Mc Donalds, aunque he querido ser objetiva, yo no se de ningún niño que se quiera desvelar viendo las olimpiadas, y un papá que le compra papitas al final por que el niño nunca obedeció, ¿de verdad creen que se la vamos a comprar?, al parecer solo hay un comercial de las olimpiadas que ha seguido bien la receta anterior, y no es McDonalds.



