MADRAZO A KODAK
Por Raúl Gómez Miguel @elultimodelosdodos

Con el estruendo del reacomodo capitalista mundial, los grandes dinosaurios productivos sucumben dramáticamente para dar paso a otras entidades productivas, propias de las exigencias relámpago del mercado planetario.
El jueves 19 de enero de 2012, Eastman Kodak, en su momento la empresa líder en el ámbito fotográfico, tuvo que acogerse a la ley de quiebras de Estados Unidos, agobiada por pasivos valorados en 6 mil 800 millones de dólares.
Con más de un siglo de existencia y con presencia en diferentes puntos de la tierra, la empresa tuvo décadas de esplendor, pero llegó el momento de aceptar el fin de su era.
Aunque técnicamente la sociedad sigue operando, es muy difícil que pueda renacer después de la reestructuración a la que está siendo sometida.
Por esas bromas macabras del progreso, el motivo de que Kodak se quedara definitivamente atrás en la carrera de la fotografía digital, fue el mismo sistema que invento en 1975 para innovar sus productos.
No obstante, el éxito que tuvo en el segmento que fue la norma hasta comienzos del presente siglo -y que incluía cámara, rollo y papel- le impidió dar el salto a tiempo.
Para colmo de males, diversos intentos de diversificación en otros ramos como el de la impresión o la publicación de materiales gráficos tampoco han dado resultados.
Una de las razones es la intensa competencia que hay, la cual dista de los amplios márgenes de los cuales disfrutó Kodak en el pasado.
En 2003, Kodak tenía 63 mil 900 empleados en nómina; al día de hoy, la cifra se ha reducido a unos 17 mil.
Las medidas de reestructuración empresarial implementadas sólo alargan la agonía, el ciclo de la desaparición está en movimiento. Al igual que otros dinosaurios internacionales, Kodak Eastman no supo sobrevivir dentro de las nuevas tendencias y actuar en concordancia.
La flexibilidad competitiva está siendo el dardo envenenado que postra a los grandes saurios y entristece a los testigos que creyeron que vivirían por siempre.
Evóquese los casos de NCR o XEROX; gigantes exitosos que de un día a otro se desplomaron, yendo a engrosar el baúl de los recuerdos.
El momento KODAK será el momento de su desmantelamiento.



